Apple trabaja en secreto en su "auto del futuro"
BERLÍN.- ¿Llegó la hora de un iCar de Apple? La empresa que
revolucionó la computadora personal, los reproductores de música y los
teléfonos celulares parece estar reinventando ahora otra herramienta clave en
la vida cotidiana de las ciudades: el auto.
El gigante tecnológico norteamericano desarrolla el
"auto del futuro" en un laboratorio secreto ubicado en pleno Berlín,
según afirmó esta semana el respetado diario alemán Frankfurter Allgemeine
Zeitung (FAZ), basado en "fuentes bien informadas".
Desde hace tiempo se especula con que Apple trabaja en un
proyecto con el nombre en código "Titan" para diseñar un vehículo.
Seguiría así los pasos de otro pionero de las nuevas tecnologías, Google, que
ya cuenta con su propio vehículo autónomo en fase de prueba.
La propia compañía de la manzana alimentó los rumores hace
un año cuando su actual número dos, Jeff Williams, tuvo que responder sobre el
tema en una conferencia de prensa: "El auto es el máximo insumo móvil,
¿no?", sugirió.
Sus palabras coincidieron con la contratación de diversas
personalidades del mundo automotor, como Jamie Carlson, del fabricante
estadounidense de autos eléctricos Tesla, o Megan McClain, de la alemana
Volkswagen.
En enero, el jefe de la automotriz alemana Daimler volvió
impactado de una visita a Apple y Google: "Nuestra impresión es que estas
compañías pueden y saben más de lo que habíamos creído", confió Dieter
Zetsche al diario Die Welt. Daimler es una de las compañías que podría cooperar
con Apple.
El FAZ dio ahora un nuevo giro a las versiones al asegurar
que Apple creó en Berlín un "pequeño laboratorio secreto" en el que
reunió a entre 15 y 20 hombres y mujeres "de mucho valor en la industria
automotriz alemana".
Se trata en su mayoría de jóvenes de formación diversa
-ingeniería, programación, ventas- y con un "pensamiento innovador"
que los hizo sentirse encasillados en sus empresas anteriores, agregó el
diario. Al seguir con su política habitual, Apple aclaró que no comenta
"rumores o especulaciones sobre sus productos.
Pero los expertos coinciden en que el perfil de Berlín
encaja con el espíritu de la compañía: la ciudad no tiene el peso de Stuttgart
o Wolfsburgo en la poderosa industria automotriz alemana, pero a cambio es una
capital relativamente barata, meca europea de start-ups y polo de
atracción para la economía digital.
"La Berlín moderna se convirtió en un centro global de
innovación", comentó a la nacion un vocero del Departamento de Tecnología
e Investigación del gobierno local. "En Berlín se crea una nueva empresa
digital cada 20 horas. La ciudad atrae talentos jóvenes de todo el mundo, en
particular en el ámbito de las nuevas tecnologías."
Como cualquier noticia sobre un nuevo producto de una de las
marcas más conocidas del planeta, la del supuesto auto de Apple disparó las
especulaciones en torno a cómo se verá y cuándo estará disponible.
El FAZ adelantó que se tratará de un modelo compacto que
llegará al mercado en 2019 o 2020, con el modelo de carsharing, que
funciona cada vez mejor en varias urbes del mundo: autos a los que se puede
acceder para conducir por la ciudad y luego dejar en cualquier punto.
En su primera versión, el iCar sería eléctrico pero no
completamente autónomo, un paso previsto para más adelante. Apple se
diferenciaría así del proyecto de Google: el gigante de las búsquedas en
Internet está probando un modelo sin volante ni pedales que se conduce solo y
por computadora.
Tanto el diario alemán como diversos medios que recogieron
la filtración apuntaron como muy probable que el vehículo de Apple se produzca
en Austria con el fabricante Magna, que ya tiene licencias de modelos de BMW y
Mercedes.
No es extraño que Apple sondee campos que luego no desarrolla.
Las primeras versiones sobre el iCar se remontan incluso a 2007, cuando Steve
Jobs se reunió con su par de Volkswagen para "intercambiar ideas".
Sin embargo, la sucesión actual de noticias parece mostrar
que Apple pisó por fin el acelerador en su proyecto automotor.
Es el momento de hacerlo: el sector vive una transformación
por la que cada vez más fabricantes tradicionales investigan con vehículos
autónomos o eléctricos. La frontera entre automotrices y empresas de tecnología
digital es cada vez más difusa.
Pablo Sanguinetti
Pablo Sanguinetti





