Leer el siguiente texto:
LA IMAGEN COMO MENSAJE
Esta vez abordamos la lectura de E.H.
Gombrich, La imagen visual: su lugar en la comunicación. Comienza narrándonos
el hecho de que la imagen se está imponiendo a la palabra escrita, dentro de este
suceso las posibilidades de la imagen en la comunicación son dos: qué puede
y qué no puede hacer mejor que el lenguaje hablado o escrito.
Karl Bühler propone tres divisiones del
lenguaje las cuales distinguen las funciones de expresión, activación y
descripción (síntoma, señal y símbolo). Decimos que un acto de habla es
expresivo si nos informa del estado de ánimo del hablante; por otra parte,
puede estar concebido para despertar o activar un estado de ánimo en el
destinatario. En la función descriptiva, la persona que habla puede informar a
otra de su situación pasada, presente o futura, observable o distante, real o
condicional; todo esto
mediante términos lógicos que dan al mensaje la capacidad de formular inferencias
lógicas (silogismos).
La imagen visual tiene supremacía en cuanto a la
capacidad de activación, su uso con fines expresivos es problemático y carece
en general de la posibilidad de ponerse a la altura de la función enunciativa
del lenguaje.
Asimismo, recordemos cuántas cosas damos por
sentadas cuando buscamos el mensaje en una imagen. Éste depende siempre de
nuestro conocimiento previo de las posibilidades. Sólo podemos reconocer lo que
ya conocemos. El contexto tiene que estar apoyado en expectativas previas
basadas en la tradición. Cuando se rompen esos vínculos, la comunicación
también falla.
La posibilidad de hacer una lectura correcta
de la imagen se rige por tres variables:
* Código
* Texto
* Contexto
El apoyo mutuo del lenguaje y la imagen
facilita la memorización. El uso de canales independientes, garantiza la
facilidad de reconstrucción. Ésta es la base del antiguo "arte de la
memoria".
En esta lectura encontré una frase que me
llamó mucho la atención: "el valor real de la imagen estriba en su
capacidad para transmitir una información que no pueda codificarse de ninguna
otra forma". Realmente no había pensado mucho al respecto, pero
efectivamente pienso que el no poder expresar la información de ninguna otra
forma (lo suficientemente explícita) más que en una imagen, es lo que la hace
realmente funcional.
La información que se extrae de una imagen puede ser
totalmente independiente de la intención de su autor. La interpretación por
parte del autor de la imagen ha de ser siempre correspondida por la
interpretación del observador. Ninguna imagen cuenta su propia historia.
No podemos separar el código del contenido.
Cuanto más facil es separar
el código del contenido, más podemos basarnos en la imagen para comunicar un
tipo particular de información. Un código selectivo del que se sabe que es un
código permite al autor de la imagen filtrar ciertos tipos de información y
codificar sólo las características que tienen interés para el receptor. Una
representación selectiva que indique sus propios principios de selección será
más informativa que la réplica.
Por otra parte, la escritura no es sino una de
varias formas de simbolismo convencional, cuyo significado hay que aprender
para comprender el signo. Se nos puede condicionar fácilmente para que
respondamos a signos tal como respondemos a cosas vistas. El signo convencional
puede absorber el potencial de activación de la imagen visual.
El símbolo transmite y oculta al mismo tiempo
más que el medio del discurso racional. El símbolo posee un aspecto
diagramático, es decir, la capacidad para transmitir relaciones con más rapidez
y eficacia que una cadena de palabras.
En la teoría de la comunicación se distinguía
el síntoma expresivo de las emociones de la dimensión de activación o
descripción. Los críticos populares que hablan del arte como comunicación
suelen dar a entender que las mismas emociones que dan origen a la obra de arte
se transmiten al espectador, que a su vez las siente. Esta ingenua idea ha sido
criticada por varios filósofos y artistas.



